
Comedores escolares (mala comida)
Por Rodrigo Rieder Durán
Si bien es cierto que el Gobierno Departamental, el PNUD, el ICBF y las alcaldías de los 25 municipios se dedican a prestarles toda su atención a los niños y niñas del Departamento, no es menos cierto que son muchas las personas que no prestan la más mínima atención a los servicios que deben darle a los infantes.
El caso particular del servicio que reciben los menores en la ciudad, más exactamente en los colegios públicos con los desayunos y almuerzos que ofrecen las entidades gubernamentales, nos dio a la tarea de seguir paso a paso el funcionamiento de las uniones temporales que se encargan de velar por la alimentación en enseñanza primaria de todos los niños, niñas y jóvenes del municipio de Valledupar.
Y es que la responsabilidad del futuro de nuestra región está en los niños de hoy, razón por la cual es compromiso de todos interesarnos en ofrecerles una buena alimentación.
A pesar de que se encuentran anomalías en algunos colegios de la ciudad, se pudo comprobar que el PNUD, una vez conoce la deficiencia, hace los correctivos, aunque quizás no los suficientes, para que al final sean los infantes los que se beneficien.
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Algunas madres de familia se quejan de que los niños reciben los alimentos a deshoras y por consiguiente, fríos; el hielo se desvanece en los jugos y las porciones de alimentos que deben tener un gramaje específico no cumplen con lo estipulado en las minutas.
“No se justifica que en algunos casos los niños reciban el almuerzo entre la 1:30 y las 3:00 de la tarde; fuera de eso, ya a esas horas la comida está fría y el jugo es pura agua; además, por lo pequeñas de las raciones, el niño debe comprar dos almuerzos para satisfacer el apetito, y más de aquellos niños hiperactivos que pierden energía rápido y necesitan comer bien y en mayor proporción”, dice María Concepción, una madre cabeza de hogar.
Instancias visitadas
Ante la anterior queja, EL PILÓN se dio a la tarea de indagar, por lo que acudió a las instancias involucradas en el tema. Jorge Luis Herrera Araujo, funcionario del PNUD, sostuvo que las directrices a las Uniones Temporales del Cesar están dadas, sólo hay que hacerlas cumplir.
Los responsables
“Cuando se presentan anomalías optamos por sancionar tanto a los supervisores como a la unión temporal porque nosotros hacemos un convenio para que se cumpla, y el objetivo es entregar cierto número de raciones a los colegios de la ciudad.
Nosotros tenemos un listado con cobertura total de los niños de primaria, dándoseles el desayuno totalmente gratis y el almuerzo tiene una cuota moderadora de $100, pero si los menores no tienen el dinero de igual forma hay que darle la comida”.
Según el funcionario, la entidad está identificando una serie de problemas en todos los municipios del Cesar, razón por la cual la semana pasada fueron cancelados los contratos de tres supervisores que no cumplían con sus obligaciones.
“En estos momentos se van a tomar medidas sancionatorias contra las uniones temporales que no estén cumpliendo con el objeto del contrato porque las raciones deben llegar completas a los niños; si no es así no se pueden pagar, la sanción puede ser económica, e inclusive, cancelación del servicio, dependiendo del problema”.
Herrera Araujo fue enfático al afirmar el objetivo del contrato, darles la comida a los menores según unos lineamientos del Bienestar Familiar consignados en unas minutas de forzoso cumplimiento para las uniones temporales.
“En el transcurso de esta semana las minutas se van a colocar en cada uno de los comedores de las instituciones educativas beneficiarias del programa; estas minutas detallan los contenidos de la ración exacta que deben recibir los niños. Son 10 minutas de desayuno y 10 de almuerzo para que no sólo los supervisores estén pendiente de la comida; también los padres de familia, profesores y rectores, entre otros”.
La Secretaría de Educación Departamental
Por su parte, el secretario de Educación Departamental, Gonzalo Quiroz Martínez, manifestó que “los rectores y directores de los establecimientos educativos oficiales son los responsables de que se cumpla debidamente el suministro y atención en la cobertura total de los alumnos matriculados desde el grado 0 hasta el quinto de primaria. Ningún alumno debe quedar sin recibir sus raciones alimentarias diarias”.
De igual forma, el funcionario expresó que el establecimiento educativo debe vigilar que se cumplan las minutas desde la clase de alimento y gramaje, “queda totalmente prohibida la venta de los alimentos a personas adultas de cualquier clase u oficio, mucho menos a padres de familias”.
Ante la poquedad de las raciones, algunas madres de familia manifestaron la necesidad de que el gobierno departamental implemente un nuevo programa para que los niños reciban también un refrigerio en las horas de la tarde y así aplaquen el hambre.
“Los correctivos hay que tomarlos y se hace necesario que los supervisores estén pendientes de cómo están recibiendo los alimentos nuestros hijos, ya es hora que rectifiquen sobre todo los horarios de atención y las condiciones de las comidas”, expresó Marianela Garzón, otra madre de familia.
A pesar de que hay cuatro supervisones, uno por cada institución participante en el programa, la supervisión del PNUD es la más efectiva porque son los únicos que presentan informes. Ahora resta saber el porqué los supervisores de la Alcaldía, Icbf y Gobernación no están reportando las anomalías que a diario se presentan.
En los colegios
Asimismo, se visitaron varios colegios para saber cómo recibían los menores los alimentos. Se encontraron no pocas debilidades, como la mala calidad y el reparto a deshoras de las comidas y la reutilización de los vasos plásticos para líquidos, los cuales no son aseados debidamente.
Ha de anotarse, sin embargo, que se percibió una gran fortaleza: cuando los niños llegan al comedor, lo hacen con una alegría que ni cuenta se dan si la minuta se cumple, si está frío o caliente, si el jugo no sabe a nada o si no tienen los cien pesos para pagar, porque ellos, como niños, sólo se limitan a comer ya que en sus casas no hay como hacerlo.
Calidad
La más significativa de las falencias está en la proporción de los desayunos: un pan pequeño, con una agua tinturada en un caso, en otro medio huevo y un remedo de jugo, complementan el llamado desayuno en algunas oportunidades.
Los almuerzos también presentan fallas intermitentes en las reducidas raciones donde se encuentra a veces arroz (poco), lentejas, una tajada de plátano y carne picada acompañada con Bienestarina. Responsables
Kathia Rosado, directora gerente de la Corporación para el Desarrollo de la Serranía de Perijá, ONG contratista encargada de suministrar los desayunos y almuerzos en las escuelas del área urbana y la rural del municipio de Valledupar, al ser contactada sostuvo que ellos se basan en las minutas recibidas del ICBF y “un pan y una bienestarina” según ella pasa a ser un desayuno normal.
Lo encontrado en las escuelas fue variado; en algunas, como la Escuela Mixta # 6, se reseñó el contenido de un banano partido en dos partes, con cáscara, todo indebidamente almacenado en bolsas plásticas y sin lavado exterior, entregado a los infantes.
En otra oportunidad se registró un desayuno con una porción reducida de pan acompañado con un líquido colorado recibido por los niños tras hacer una larga fila y a mano limpia, pues no existe en este plantel la infraestructura para que los infantes reciban el alimento cómodamente.
En otro centro educativo observamos como se fracciona en dos partes un huevo y se acompaña la porción con un pan y algo de Bienestarina servida en un vaso usado en varias oportunidades por los niños, los cuales se ven expuestos a contraer enfermedades trasmitidas ante el uso repetido del recipiente sin que este reciba aseo alguno.
“A nosotros nos contratan para entregar una ración, el resto no nos corresponde; si no existen comedores aptos, es otra cosa, añade la responsable del suministro. Con referencia a los utensilios con los cuales se sirven los alimentos, agregó que a Corperijá como empresa no le corresponde hacer tal provisión; “eso compete al municipio, al departamento o al mismo colegio, sólo entregamos raciones”
Gestión Social del municipio
Martha Beltrán Garcías, directora de la Oficina de Gestión Social del Municipio de Valledupar, dijo no conocer los pormenores de la mala calidad de la alimentación que se está repartiendo en las escuelas del municipio y agregó “Esa es una de nuestras funciones, al conocer esto que se está presentando entraremos a investigar; en el curso de la semana entrante verificaremos las horas de reparto, la calidad de los alimentos y si se está cumpliendo lo que estipula la minuta frente a lo que se está repartiendo en las escuelas”
Ante el planteamiento de una posible intervención de la Contraloría Municipal, la funcionaria se mostró complacida por la ayuda que podría prestar tal dependencia ante el control que se necesita en la acción del suministro y calidad del producto a entregar a los infantes.
Una de las escuelas mas afectada es la Rafael Valle Meza, del 12 de Octubre; igual en la Nevada, donde según Corperija se distribuyen dos mil raciones en cada jornada, igual se encontraron incomodidades y falta de calidad del alimento en escuelas de Villa del Rosario, Los Mayales, San Fernando, Fundadores y Primero de Mayo, sin contar los centros educativos que no fueron visitados por EL PILÓN.
En el Cesar
Otras cinco ONG diferentes a Corperijá (Valledupar, La Paz) prestan el servicio de suministro de raciones en los 23 municipios restantes, donde también se presentan inconsistencias en el servicio de suministros de desayunos y almuerzos en los restaurantes escolares de escuelas de niños entre edades de 3 a 8 años de edad.
En la Jagua de Ibérico es donde se presta un servicio satisfactorio, mientras que hay falencias en Codazzi, Curumaní, Chiriguaná, Pailitas, Pelaya y Tamalameque, según conoció el periodista, autor de este articulo.

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