miércoles, 17 de diciembre de 2008

Mujeres para un padre con tres facetas diferentes

Por Rodrigo Rieder Durán Corría el año de 1930 en Codazzi, un pueblito repleto de gente nativa y de indígenas motilones que cada fin de semana bajaban de la Serranía de Perijá a recibir la ayuda del padre Amado, un cura capuchino encargado de la parroquia de la población. En 1947, Mauricio montaba un buey manso en el cual transportaba ladrillos y en una oportunidad llegó hasta la finca La Palestina y se enamoró de una hermosa mozuela de 13 años, hija de los dueños de la estancia, ubicada a dos kilómetros del pueblo. Había nacido en Ciénaga, Magdalena, en el hogar conformado por Rodolfo y Paulina; un alemán y una española que se habían casado en Castellón de la Plana, cerca de Valencia.

Luego emigró el primero, después ella atendió el llamado de su esposo trayendo en sus brazos a su primogénita Ana, luego nació Mauricio junto con un hermano mellizo que falleció a los pocos días de su nacimiento; posteriormente llegó Emilia; y el viaje a Valledupar no se hizo esperar tras la proyección de nuevos horizontes. Los alemanes que huían de la guerra en esa época buscaban los lugares más recónditos para no ser repatriados, fue así como Rodolfo y Paulina, con sus tres hijos se fueron a montar una trilladora de maíz a Codazzi; antes la habían instalado en la esquina del Café La Bolsa en Valledupar. Mauricio estudió mecánica en la antigua Escuela de Artes y Oficios, hoy Instpecam. Muchos años después de arrear ladrillos, panelas, café y piedras en su buey, resolvió escaparse con la adolescente Dilsa y formar un hogar de jóvenes, bien visto por sus padres. Rodolfo y Paulina le compraron el primer vehículo, transformado en bus de la población, con cinco bancas tipo escalera. Mauricio recogía los pasajeros puerta a puerta desde las horas de la madrugada para viajar a Valledupar y salía muy temprano a un recorrido que duraba de tres a cuatro horas por una vía destapada, repleta de fango y llena de contratiempos. Regresaba y repartía en las viviendas a los mismos pasajeros que traía de la cuarta ciudad del Magdalena en esos momentos; Valledupar estaba por debajo de El Banco, Ciénaga y Fundación. Llegaba cansado a la casa de esquina, acondicionada por sus padres como establecimiento hogareño para la pareja conformada por Mauricio y Dilsa. En 1952, Mauricio tenía 22 años y seguía con la misma rutina, tenía dos hijos: Rodrigo y Elina, y un tercero se gestaba en la barriga de Dilsa. Rodolfo nació cuando su padre abandonó su primer hogar, el 23 de octubre de ese año se marcho a hacer otro ‘nido’ con Leticia, una dama hermosa que había conocido en La Paz cuando descargaba los pasajeros para que almorzaran en mitad de los viajes diarios a Valledupar, en el popular bus llamado ‘El Codazzi’. Segunda mujer En la barriga de Leticia crecía Álvaro, fue cuando Mauricio resolvió vivir en Valledupar y montar un taller en esa localidad después de que su padre, molesto, le quitó ‘El Codazzi’ y la moderna casa de esquina donde tuvo negocios como un almacén, una trilladora y un taller de bicicletas. Álvaro nació en el Valle. Luego con el paso del tiempo, al fallecer su padre, Mauricio regresó a Codazzi. Allí heredó el bus y la casa. Su hermana menor se había casado con Alfonso Murgas, entonces se dedicó a viajar a Barranquilla trayendo combustibles en tambores, mientras tanto su segunda compañera le entregaba dos hijos más y ya iban seis, entre ellos Jairo y Mauricio. Pasaba el tiempo y en sus viajes Mauricio visitaba en San Diego a una familia donde la matrona de la casa se había convertido en su comadre al bautizarle al mayor de sus hijos de su segunda unión, pero en esas visitas silenciosamente se enamoró de la jovencita de la casa de Julio y Aminta. Vinieron las peleas con Leticia. Cualquier día, Mauricio resolvió organizar su vida de otra forma, se fue a vivir a San Diego tras un matrimonio el dos de diciembre de 1962. Él fue un hombre enérgico hasta ese momento, se trataba de un hombre lleno de vida, carnavalero, amante de la cacería y la pesca, llegó a matar varios tigres en Codazzi; cada fin de semana traía venados, ponches, zainos y demás animales del monte en correrías por los lados del Sinaí, acompañado algunas veces por Rubén Padró y José Galo Daza, entre otros. Ironías Su segunda hija lo llamó después de 50 años sin muchos contactos para decirle que le había llegado la hora de jubilarse en la empresa donde había laborado por mucho tiempo en Medellín, y por lo tanto necesitaba registrar su nombre legalmente ante la desaparición del registro civil, después de cuando en tiempo pasados se había incendiado la dependencia encargada de llevar estos documentos, a lo cual él contestó afirmativamente. 

La ya cincuentona hija vino desde Medellín hasta San Diego y, cuál fue su asombro al recibir una negativa de su padre de registrar su nombre ante la llamada por teléfono de uno de los hijos del tercer lote de su larga vida amorosa, quien afirmaba que eso se trataba de un complot para oficializar una posible herencia de un Mauricio ya pobre y viejo, ante la deslumbrante firmeza y consolidación de sus primeros seis hijos. Tiempos distintos Mauricio en su tercera unión fue diferente, todo se lo dedicó a su distinta vida, jamás corrió con los gastos de la crianza de los hijos, a los cuales iba abandonando como si no existieran. Ni siquiera supo cómo se graduaron, ellos todos fueron guiados por las dos madres independientemente, dentro de una pobreza donde nada hacía falta pero tampoco sobraba nada, fueron creciendo y la mayoría se hicieron profesionales: periodistas, arquitectos, contadores y confecionistas se abrieron paso por la vida en Medellín, Valledupar y Barranquilla, haciéndose hombres y mujeres de bien, hasta el punto de ser reconocido él en la sociedad, por los hijos de los dos primeros hogares, más no ellos por su gestión como padre. Éllos descollaron y se dedicaron a construir riquezas no materiales. Los demás se criaron y se formaron en un anonimato donde los lujos, la inconciencia y la falta de sensibilidad los mantienen alejado de todo lo llamado sentimiento. Mauricio, por su parte, dejó de ser carnavalero, no volvió nunca a cazar, se ‘encascaronó’ en una coraza de silencio, se volvió huraño, meditabundo y comenzó a acostarse en las horas tempranas de cada día que pasaba en San Diego, hasta cuando su cuerpo se volvió viejo; ya su alma lo había hecho desde que decidió aislarse de sus amigos y parientes en un mutismo inexplicable. Fue en esa tercera etapa de su vida un hombre poseído por una fuerza extraña que lo convirtió en otra persona, lo más significativo en esa vida fue jugar cartas y billar en cualquier establecimiento del pueblo, hacer pequeños trucos de magia, soltar globos al aire y amarrarse a una vida llena de restricciones hasta el punto de alcanzar a confinarse a esperar lo que ninguno de sus familiares desea le llegue pronto. Sus primeros seis hijos quisieron siempre expresarle el amor esperado de él, pero no lo ha permitido; a pesar de ello, todos le han mostrado un desinterés por las cosas materiales guardadas con un celo repleto de pena, ante unos hijos desinteresados y hoy llenos de vitalidad, riqueza y de reconocimiento en la región donde sienten como el primer día que nunca lo tuvieron. Uno de sus hijos dice: “Tengo mucho para darle; si muero primero yo le dejaré el cariño que nunca me dio, para que él pueda dejarle a mis demás hermanos algo, yo no necesito nada material, soy rico en amor y como a Cristo, con eso me basta”.

En Colombia: Prostitución de Crucero

Una jovencita dialoga con un conductor sobre un posible "crucero" ante el agitado trafico de los pesados camiones cargados de carbón Por Rodrigo Rieder Durán Un viernes cualquiera María Fernanda Cuadros se para sobre la calzada corroída de la calle principal de La Jagua de Ibirico, a lo lejos divisa los bordillos del puente sobre el río Sororia, donde una pesada tractomula de cabina roja hace sonar la fuerte corneta.

 Ella sonríe y su rostro deja ver la satisfacción que le produce saber que se va a embarcar en una nueva aventura que de paso le servirá para traer dinero a casa.Ella es una joven próxima a cumplir los 17, aprendió a ejercer la prostitución con Isidorita, vecina que le enseñó a tener sexo sin embarazarse, a fingir orgasmos y a complacer a los conductores de los pesados camiones que llegan a las minas de la población a cargar el mineral para llevarlo al muelle de Santa Marta.Roberto Méndez Carballo detiene el pesado vehículo frente a ella, con dificultad por lo alto del estribo, María Fernanda abre la puerta y se acomoda en el suave y cómodo asiento donde el aire acondicionado y la música de guitarra la relajan un poco, y entonces comienza a dialogar con el conductor que desde ese momento será su cliente.Él la mira, sonríe, le toma la mano, y le pregunta cuándo fue la última vez que hizo ‘crucero’, así llaman los protagonistas a estas esporádicas aventuras. Comienza a entregar una explicación inventada tratando de ocultar que no ejerce la actividad a menudo, mientras el camión de ocho ejes dando tumbos sobre el pavimento lleno de huecos sale de la población rumbo a la Troncal del Caribe. En el transcurso del viaje la conversación se alarga y la confianza entre los dos crece, llegan a Bosconia y allí él detiene el vehículo, compran chicharrones envueltos en bolsas de papel, y juntos llenan un termo que Roberto siempre carga en la cabina, y reanudan el viaje.Al llegar a El Copey son las seis de la tarde, el conductor hace entrar al pesado automotor a una especie de parqueadero a cielo abierto y la invita a bajarse, ella mete la mano en la pretina del pantalón descaderado que le deja ver por atrás el comienzo del nacimiento de las nalgas, y sigue a Roberto. Éste habla con un señor gordo y luego se dirigen a un motel que está frente al restaurante; allí la pareja vive momentos de sexo durante unas cuatro horas, ella sale primero y camina tres cuadras en sentido contrario al destino de Roberto.Son la 11 de la noche, María Fernanda a las 12.30 vuelve a embarcarse en otra tractomula que va para su pueblo en busca de carga para transportarlas en la espaciosa carrocería. Esta vez su cliente es José Redondo, un pastuso de bigotes ralos, tez blanca, pipón y con dientes postizos. La acción sexual se repite, pero esta vez lo hacen dentro del vehículo, el cual tiene un cómodo camarote en la parte trasera de la cabina; se habían detenido después del peaje cerca del corregimiento de La Loma; José había dejado el motor encendido para permitir el funcionamiento del aire acondicionado, mientras ambos gemían de gusto en el interior de la cabina.A las tres de la mañana, María Fernanda desembarca a tres cuadras de su casa junto al Mercado Nuevo, toca la puerta de la vivienda de dos cuartos donde la espera Matilda, su madre. Dialogan un poco y se recuestan a dormir. A la mañana siguiente, María Fernanda registra el bolsillo del descaderado y saca dos billetes de 20 y dos de a 10 mil pesos, entrega 40 mil a su madre y guarda 20, despierta a su padre y comienza a hablarle, “papá esta semana si me va mejor le compraré los zapatos que me pidió”, el viejo le responde con una sonrisa mientras recibe una taza de café que le acerca Matilda y le pide a su hija que le cuente en qué trabaja; ella le habla de un restaurante en la calle principal de la población, pero los tres saben que eso es mentira; María Fernanda es una de las tantas niñas de la Jagua de Ibirico, La Loma, Chiriguaná, El Paso, Bosconia y El Copey dedicadas a la prostitución en ‘crucero’.Unas 300 jóvenes se dedican en la zona a ésta actividad que les permite ayudar a sus familias, ellas se sitúan en los lugares estratégicos por donde pasan las pesadas tractomulas y con una sonrisa dan señal al conductor de que se trata la parada en las calzadas de la vía; los llamados ‘muleros’ ya conocen como se desarrolla el contacto y pagan por los favores sexuales de las jovencitas, que por lo regular lo hacen en dos oportunidades en cada salida.Estas muchachas son de extracción popular, algunas se hacen tatuajes, siempre andan con jean descaderados y blusas cortas que dejan ver el ombligo, nunca llevan nada en sus manos, usan algún sistema anticonceptivo en su mayoría y calzan zapatos que les permitan ser ágiles en sus movimientos para poder embarcarse en los altos cabezotes de las tractomulas.Algunas han sido infortunadas en el inicio de la actividad y han quedado embarazadas, otras tienen a un hermano o sobrino estudiando en Valledupar u otra ciudad, a los que hay que ayudar. Marisela, una morena de Codazzi se vino hasta Bosconia a ejercer la ‘diligencia’ junto a dos hermanas menores, una de 16 y otra de 18, ella se considera ya en el ocaso de las oportunidades pues los ‘muleros’ las prefieren jóvenes. Llega el domingo y María Fernanda está con las uñas arregladas, salió de su casa a las dos de la tarde, después de almuerzo, y con una cola de caballo en su pelo mueve las caderas cerca al Banco Agrario, al frente hay un negocio de comida y tres tractomulas están estacionadas al lado de la vía, siente que la sisean, y ante el silbido, con disimulo y de reojo mira y se da cuanta que es con ella, sonríe, gira y llega al lugar. Toma asiento donde están tres señores en una de las mesas del kiosco interior del establecimiento.-Hola, ¿cómo están? -¿Tomas algo? -Bueno, una gaseosa -Mira, estamos en una apuesta a ver con cuál de nosotros te vasUsa sus armas de conquista, muestra la mejor de sus sonrisas y con un coqueteo malicioso y poco perceptible cruza las piernas, muestra el bonito trasero que le ha permitido alimentar a su familia durante dos años y pica el ojo al hombre maduro del grupo.Uno de los interlocutores refleja edad de unos 45 años, otro aparenta unos 30 y el tercero deja ver 24 aproximadamente. Ella mira con énfasis al de mayor edad; a él lo mira y sonríe, eso quiere decir que ese es el elegido.Sospecha, por experiencia, que el de mayor edad pagará mejor y que la actividad debe manejarla con inteligencia; no se enamora, si se puede trata de escoger a sus clientes, no ingiere licor, rara vez llega a Ciénaga, población donde le ha tocado esperar a los conductores que la lleven de regreso, pero eso los compromete a lo que ella llama incomodidad, pues no se les permite a los ‘muleros’ llevar acompañantes al lugar donde desembarcan la carga. Ahí sale María Fernanda, nuevamente encarapitada en una tractomula, volverá con dinero a casa mientras la juventud se lo permita; ¿cuál será su futuro?

Represa del Ranchería: ‘El Cercado’, sueño guajiro de 40 años, hoy una realidad

Por Rodrigo Rieder Durán Valledupar Cesar Colombia El siete de julio pasado sonó la primera detonación producida por los dos mil 500 kilos de dinamita con la cual se arrancó la construcción de la represa del Ranchería, donde se acumularán 198 millones de metros cúbicos de agua que servirán para irrigar 18 mil 500 hectáreas de tierra. El embalse formado con las aguas del Ranchería, llamado ‘El Cercado’ se formará a partir de una presa que funcionará como una muralla de 110 metros de alto y que se levanta entre San Juan del Cesar y Distracción donde se ocupan 640 hectáreas en lo concerniente a la represa. Inicialmente el río correrá por un túnel de 638 metros y dejará seca la zona donde una de pirámide invertida luego retendrá el agua con la cual se llenará el embalse y luego cuando esté terminada se dirigirá el líquido controladamente hacia una tubería que se construirá en dos direcciones, una hacia San Juan del Cesar que irrigaría unas tres mil 500 hectáreas y otra al sector conocido como Ranchería; desde estos puntos se llevará el líquido hacia Fonseca, Distracción, Barrancas y Hatonuevo y también a Maicao, Albania, Uribia y Manaure, pueblos metidos en pleno desierto guajiro. Todo el sistema de transporte de agua se hará por tubería resistente a la alta presión con un diámetro de 1.10 m. debido a la forma presurizada como se movilizará el líquido en su interior dándose al servicio con presión suficiente para el riego de cultivos por el sistema de aspersión. Los acueductos Los municipios de San Juan del Cesar, Fonseca, Barrancas, Hatonuevo, Distracción, Maicao, Urbilla, Manaure y todos sus corregimientos podrán derivar sus acueductos de la tubería que saldrá de la represa. Se conoció que la empresa que se creará para administrar la represa entregará la toma de agua a las municipalidades, quienes deberán construir nuevas estructuras para sus bocatomas y tratamiento del líquido. Sitio turístico y exportaciones El embalse podría construirse en un complejo turístico a escala nacional e internacional: Rodolfo Campo Soto, Director de Incoder precisó “Los guajiros deben dimensionar y valorar la magnitud de esta importante obra”, esto cuando se refería al tema turístico que podría conformarse alrededor de la infraestructura de la represa, la cual además serviría para la explotación piscícola y una generación en menor magnitud de energía eléctrica. El proyecto igualmente tiene una proyección internacional por estar ubicado equidistantemente de cuatro puertos que servirían para exportar los productos derivados de los cultivos que se puedan realizar con el programa de riego. El puerto seco de Maicao podrá servir para la comercialización con el vecino país de Venezuela; desde Riohacha se atendería todo el caribe; el nuevo puerto de Brisas cerca de Dibulla servirá para exportar grandes cargas debido a la profundidad del calado para grandes barcos y por último el puerto de Santa Marta que ya está acondicionado.

 Como está la obra La obra tiene un costo total de 409.667 millones de pesos de los cuales el gobierno nacional ya entregó el 82 por ciento de ese monto y la Gobernación el 17 por ciento, o bien sea, la suma de 55.696 millones de pesos y se espera terminarla en el año 2010, con lo cual se asegura la estabilidad financiera de la obra ya que se comprometieron vigencias futuras hasta el 2011. Para la ejecución de la obra no se hizo ningún empréstito pues los recursos vienen directamente de la nación por intermedio del Ministerio de Agricultura, la mayor parte y otra porción invertida por el Departamento de la Guajira El sistema de riego tiene un costo diferente al de la construcción de la presa, Campo Soto habló de un monto cercano a los 250 mil millones de pesos. La obra esta programada para entregarse conjuntamente con el sistema de riego incluido en el mes de abril del 2010, es decir, antes de terminarse el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, quien puso todo su empreño para sacar adelante la importante obra con la cual han venido soñando los guajiros desde hace 40 años. Actualmente se viene trabajando en la represa, donde 556 empleados son de la región, 51 indígenas y 778 obreros de la zona donde se construye la obra que permitirá cultivar frutas y hortalizas en 1.150 predios regables, de los cuales 1.000, son propiedades de particulares y el resto de propiedades comunitarias. El distrito de riego del Ranchería es la megaobra que pasará a convertirse en el segundo distrito de riego más grande el país. Los constructores La gerente del proyecto Río Ranchería-Construcción de la Presa “El Cercado” Nyree Quintero Galindo está muy interesada en el cumplimiento de los parámetros trazados para cumplir con los plazos establecidos para la entrega de la obra. Por ello se mantiene vigilante ante el Consorcio “Unión Temporal Guajira” donde se han agrupado empresa constructoras de distintos lugares del país como Sigma Constructores, Grande Coc, Conal Díaz, La Patria; quienes trabajan basados en los diseños de la empresa “Gómez & Cajiao”; Para ejercer la interventoría se organizó otra asociación llamada “Consorcio de Desarrollo-Guajira” donde se fusionaron dos empresas especializadas para el control sobre la ejecución de la obra. Avance físico En la fecha la obra está ejecutada en un 35% para el caso de la represa, pues el sistema re riego y las conexiones para los acueductos de las poblaciones que derivarán el suministro del líquido para abastecer a sus habitantes, contiene otro contrato diferente de 250 mil millones de pesos, tal como lo dio a conocer Rodolfo Campo Soto, director del Incoder. Algunos frentes de la ejecución se encuentran adelantados a la programación de la obra, según lo confirmó Quintero Galindo, gerente del segundo proyecto más significativo en país en materia de irrigación.

Alimentación de escolares en el Cesar: Algo diferente a lo que se anuncia con bombos y platillos


Comedores escolares (mala comida)

Por Rodrigo Rieder Durán

Si bien es cierto que el Gobierno Departamental, el PNUD, el ICBF y las alcaldías de los 25 municipios se dedican a prestarles toda su atención a los niños y niñas del Departamento, no es menos cierto que son muchas las personas que no prestan la más mínima atención a los servicios que deben darle a los infantes.
El caso particular del servicio que reciben los menores en la ciudad, más exactamente en los colegios públicos con los desayunos y almuerzos que ofrecen las entidades gubernamentales, nos dio a la tarea de seguir paso a paso el funcionamiento de las uniones temporales que se encargan de velar por la alimentación en enseñanza primaria de todos los niños, niñas y jóvenes del municipio de Valledupar.
Y es que la responsabilidad del futuro de nuestra región está en los niños de hoy, razón por la cual es compromiso de todos interesarnos en ofrecerles una buena alimentación.
A pesar de que se encuentran anomalías en algunos colegios de la ciudad, se pudo comprobar que el PNUD, una vez conoce la deficiencia, hace los correctivos, aunque quizás no los suficientes, para que al final sean los infantes los que se beneficien.
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Algunas madres de familia se quejan de que los niños reciben los alimentos a deshoras y por consiguiente, fríos; el hielo se desvanece en los jugos y las porciones de alimentos que deben tener un gramaje específico no cumplen con lo estipulado en las minutas.
“No se justifica que en algunos casos los niños reciban el almuerzo entre la 1:30 y las 3:00 de la tarde; fuera de eso, ya a esas horas la comida está fría y el jugo es pura agua; además, por lo pequeñas de las raciones, el niño debe comprar dos almuerzos para satisfacer el apetito, y más de aquellos niños hiperactivos que pierden energía rápido y necesitan comer bien y en mayor proporción”, dice María Concepción, una madre cabeza de hogar.
Instancias visitadas
Ante la anterior queja, EL PILÓN se dio a la tarea de indagar, por lo que acudió a las instancias involucradas en el tema. Jorge Luis Herrera Araujo, funcionario del PNUD, sostuvo que las directrices a las Uniones Temporales del Cesar están dadas, sólo hay que hacerlas cumplir.
Los responsables
“Cuando se presentan anomalías optamos por sancionar tanto a los supervisores como a la unión temporal porque nosotros hacemos un convenio para que se cumpla, y el objetivo es entregar cierto número de raciones a los colegios de la ciudad.
Nosotros tenemos un listado con cobertura total de los niños de primaria, dándoseles el desayuno totalmente gratis y el almuerzo tiene una cuota moderadora de $100, pero si los menores no tienen el dinero de igual forma hay que darle la comida”.
Según el funcionario, la entidad está identificando una serie de problemas en todos los municipios del Cesar, razón por la cual la semana pasada fueron cancelados los contratos de tres supervisores que no cumplían con sus obligaciones.
“En estos momentos se van a tomar medidas sancionatorias contra las uniones temporales que no estén cumpliendo con el objeto del contrato porque las raciones deben llegar completas a los niños; si no es así no se pueden pagar, la sanción puede ser económica, e inclusive, cancelación del servicio, dependiendo del problema”.
Herrera Araujo fue enfático al afirmar el objetivo del contrato, darles la comida a los menores según unos lineamientos del Bienestar Familiar consignados en unas minutas de forzoso cumplimiento para las uniones temporales.
“En el transcurso de esta semana las minutas se van a colocar en cada uno de los comedores de las instituciones educativas beneficiarias del programa; estas minutas detallan los contenidos de la ración exacta que deben recibir los niños. Son 10 minutas de desayuno y 10 de almuerzo para que no sólo los supervisores estén pendiente de la comida; también los padres de familia, profesores y rectores, entre otros”.
La Secretaría de Educación Departamental
Por su parte, el secretario de Educación Departamental, Gonzalo Quiroz Martínez, manifestó que “los rectores y directores de los establecimientos educativos oficiales son los responsables de que se cumpla debidamente el suministro y atención en la cobertura total de los alumnos matriculados desde el grado 0 hasta el quinto de primaria. Ningún alumno debe quedar sin recibir sus raciones alimentarias diarias”.
De igual forma, el funcionario expresó que el establecimiento educativo debe vigilar que se cumplan las minutas desde la clase de alimento y gramaje, “queda totalmente prohibida la venta de los alimentos a personas adultas de cualquier clase u oficio, mucho menos a padres de familias”.
Ante la poquedad de las raciones, algunas madres de familia manifestaron la necesidad de que el gobierno departamental implemente un nuevo programa para que los niños reciban también un refrigerio en las horas de la tarde y así aplaquen el hambre.
“Los correctivos hay que tomarlos y se hace necesario que los supervisores estén pendientes de cómo están recibiendo los alimentos nuestros hijos, ya es hora que rectifiquen sobre todo los horarios de atención y las condiciones de las comidas”, expresó Marianela Garzón, otra madre de familia.
A pesar de que hay cuatro supervisones, uno por cada institución participante en el programa, la supervisión del PNUD es la más efectiva porque son los únicos que presentan informes. Ahora resta saber el porqué los supervisores de la Alcaldía, Icbf y Gobernación no están reportando las anomalías que a diario se presentan.
En los colegios
Asimismo, se visitaron varios colegios para saber cómo recibían los menores los alimentos. Se encontraron no pocas debilidades, como la mala calidad y el reparto a deshoras de las comidas y la reutilización de los vasos plásticos para líquidos, los cuales no son aseados debidamente.
Ha de anotarse, sin embargo, que se percibió una gran fortaleza: cuando los niños llegan al comedor, lo hacen con una alegría que ni cuenta se dan si la minuta se cumple, si está frío o caliente, si el jugo no sabe a nada o si no tienen los cien pesos para pagar, porque ellos, como niños, sólo se limitan a comer ya que en sus casas no hay como hacerlo.
Calidad
La más significativa de las falencias está en la proporción de los desayunos: un pan pequeño, con una agua tinturada en un caso, en otro medio huevo y un remedo de jugo, complementan el llamado desayuno en algunas oportunidades.
Los almuerzos también presentan fallas intermitentes en las reducidas raciones donde se encuentra a veces arroz (poco), lentejas, una tajada de plátano y carne picada acompañada con Bienestarina. Responsables
Kathia Rosado, directora gerente de la Corporación para el Desarrollo de la Serranía de Perijá, ONG contratista encargada de suministrar los desayunos y almuerzos en las escuelas del área urbana y la rural del municipio de Valledupar, al ser contactada sostuvo que ellos se basan en las minutas recibidas del ICBF y “un pan y una bienestarina” según ella pasa a ser un desayuno normal.
Lo encontrado en las escuelas fue variado; en algunas, como la Escuela Mixta # 6, se reseñó el contenido de un banano partido en dos partes, con cáscara, todo indebidamente almacenado en bolsas plásticas y sin lavado exterior, entregado a los infantes.
En otra oportunidad se registró un desayuno con una porción reducida de pan acompañado con un líquido colorado recibido por los niños tras hacer una larga fila y a mano limpia, pues no existe en este plantel la infraestructura para que los infantes reciban el alimento cómodamente.
En otro centro educativo observamos como se fracciona en dos partes un huevo y se acompaña la porción con un pan y algo de Bienestarina servida en un vaso usado en varias oportunidades por los niños, los cuales se ven expuestos a contraer enfermedades trasmitidas ante el uso repetido del recipiente sin que este reciba aseo alguno.
“A nosotros nos contratan para entregar una ración, el resto no nos corresponde; si no existen comedores aptos, es otra cosa, añade la responsable del suministro. Con referencia a los utensilios con los cuales se sirven los alimentos, agregó que a Corperijá como empresa no le corresponde hacer tal provisión; “eso compete al municipio, al departamento o al mismo colegio, sólo entregamos raciones”
Gestión Social del municipio
Martha Beltrán Garcías, directora de la Oficina de Gestión Social del Municipio de Valledupar, dijo no conocer los pormenores de la mala calidad de la alimentación que se está repartiendo en las escuelas del municipio y agregó “Esa es una de nuestras funciones, al conocer esto que se está presentando entraremos a investigar; en el curso de la semana entrante verificaremos las horas de reparto, la calidad de los alimentos y si se está cumpliendo lo que estipula la minuta frente a lo que se está repartiendo en las escuelas”
Ante el planteamiento de una posible intervención de la Contraloría Municipal, la funcionaria se mostró complacida por la ayuda que podría prestar tal dependencia ante el control que se necesita en la acción del suministro y calidad del producto a entregar a los infantes.
Una de las escuelas mas afectada es la Rafael Valle Meza, del 12 de Octubre; igual en la Nevada, donde según Corperija se distribuyen dos mil raciones en cada jornada, igual se encontraron incomodidades y falta de calidad del alimento en escuelas de Villa del Rosario, Los Mayales, San Fernando, Fundadores y Primero de Mayo, sin contar los centros educativos que no fueron visitados por EL PILÓN.
En el Cesar
Otras cinco ONG diferentes a Corperijá (Valledupar, La Paz) prestan el servicio de suministro de raciones en los 23 municipios restantes, donde también se presentan inconsistencias en el servicio de suministros de desayunos y almuerzos en los restaurantes escolares de escuelas de niños entre edades de 3 a 8 años de edad.
En la Jagua de Ibérico es donde se presta un servicio satisfactorio, mientras que hay falencias en Codazzi, Curumaní, Chiriguaná, Pailitas, Pelaya y Tamalameque, según conoció el periodista, autor de este articulo.