viernes, 29 de mayo de 2009

Chiriguana: Paquetes tecnológicos con sobrecostos




· Organismos de control investigan

Por Rodrigo Rieder Durán

Los funcionarios del Comité de Regalías de los Recursos del Carbón que asistieron a la rendición de cuentas del alcalde de Chiriguaná Ramón Díaz Corzo, investigan los precios reales de los elementos contenidos en las 252 unidades de los llamados “paquetes tecnológicos” y de los 8.273 kits escolares destinados a estudiantes y centros educativos de la municipalidad.

2.199 Mil millones seiscientos quince mil 860 pesos fueron destinados para la adquisición de 272 paquetes que contienen nuevas tecnologías en matemáticas y ciencias de la educación básica y media, que consta de calculadoras algebraicas y graficas, dispositivos de proyección, recolectores de datos sensores y kits de robóticas; lo cual da un costo unitario de 8 millones setecientos veintiocho mil seiscientos treinta y cuatro pesos con cuarenta centavos.

Otros tres mil 278 millones 336 mil pesos fueron destinados para la compra de dotaciones de kits y textos escolares de las cuatro áreas básicas para 8.273 estudiantes de Instituciones y Centros Educativos Oficiales del municipio.

Como se recuerda el alcalde Díaz Corzo fue cuestionado a principios de mes en la revista cambio cuando registró una noticia en la cual se cita una fiesta en Bogotá organizada el pasado 24 de octubre en la vivienda de Claudia Marcela Montealegre, subdirectora de Control y Vigilancia de la DNP, donde él llevó y canceló los servicios de un conjunto vallenato que amenizó la reunión, donde también asistieron otros funcionarios del organismo de control e igual se registró la asistencia de Amparo García y Miguel Caicedo Navas, encargados de investigar el manejo de las regalías destinadas a Chiriguaná.

Lo curioso del acto de rendición de cuentas realizado el pasado sábado 18 de abril, fue que en el recinto de la biblioteca donde se realizó el evento, solo se permitió la entrada de los amigos del alcalde Monchi Díaz, otros habitantes de la población recibieron trabas y requisitos para acceder al lugar que estuvo abarrotado de personas que constantemente aplaudían los informes que el funcionario entregaba a los organismos de control.

Cesar Escobar Slebi, Presidente del CSIR dio a conocer a los medios de comunicación que el ente a su cargo entregará un informa a los organismos de control sobre las cifras y las prioridades de los elementos adquiridos para que se apliquen correctivo si llegasen a existir meritos para formular pliegos de cargos al primer mandatario de loa chiriguaneros.

Igual preocupación mostraron: Evelyn Acosta, Procuradora Provincial y María Clara Quintero de Daza Secretaria Ejecutiva del comité.
Calle principal de Chiriguaná

"Los Mañocos" ganadores de festivales








· Algún instrumento toca cualquiera de ellos
· Han recorrido el país y ganado más de 500 veces

Por Rodrigo Rieder Durán

El llamado “Trío de Oro” compuesto por Máximo Móvil, Sergio Moya Molina y Hernando Marín llevaron al acordeonero Oscar Negrete a Luís y Jairo Suárez como Guacharaquero y cajero a amenizar una fiesta donde Rafael Daza (q.e.p.d.) en Becerril, quien al ver a Lucho y Jairo muy jovencitos les dijo “yo no parrandeo con pelaos, mándenlos pa', atrás”.

El difunto Hernando Marín le contestó a Rafael Daza: “esos pelaos son unos mañocos”. Fue tan emocionante y larga la parranda que al anfitrión lo hospitalizaron dos días después a causa del exceso de licor y el trasnocho, cuando se mejoró todavía estaba la parranda prendida y gritó desde el lecho “llévense a los mañocos de aquí”, en otra parranda dos meses después pasó lo mismo y el mismo anfitrión sufrió el mismo mal y nuevamente al recuperarse gritó desde la hamaca “no quiero ver más a los mañocos”.

“Los Mañocos” son todos los Suárez descendientes de Luís Alberto Suárez Coronado y Victoria Reales Villa, nacido él en Polonuevo Atlántico y ella en Zambrano Bolívar; de quienes nacieron en Valledupar Lucho y Jairo, e inician la rutina musical heredada de su padre quien hacia décimas y de sus tíos maternos que tocaban flauta y clarinete.
Lucho Suárez hizo su primera guacharaca del forro de un termo de tinto en 1968 después de que su padre lo llevara a la plaza Alfonso López y observara desde la casa de Armando Mestre Pavajeau a Alejo Durán ganar el primer Festival, entonces se vino con su hermano y complementó la guacharaca con una caja construida con un tarro de galletas y un cuero o piel de zaino.

Entonces comenzaron a ubicarse en el patio de la casa en el barrio 1º de Mayo y todas las tardes y noches charrasqueaban y tocaban los dos remedos de instrumentos al compás de las canciones vallenatas que escuchaban en Radio Guatapurí y La antigua Voz del Cesar, hoy RCN. Una vecina llegó a quejarse por los continuos ruidos de los aprendices de músicos y hoy se llena de orgullo por haber aguantado con paciencia los escándalos de los entonces “mañoquitos”

PRIMEROS CONCURSOS

Luís Suárez Reales concursó por primera vez en un Festival Vallenato con el acordeonero Héctor Bolaños Jiménez (q.e.p.d.) en 1973 cuando existía la categoría semi-profesional, luego fueron tomándole apego a las competencias y vinieron las avalanchas de participaciones en cuanto Festival Vallenato se diera en Colombia.

En la versión XVI fueron por primera vez premiados en el Festival de la Leyenda Vallenata ”Los Mañocos", ocuparon el primer lugar como aficionados con el acordeonero Carlos Arrieta, luego con el transcurrir de los años ocuparon dos segundos lugares y un tercer puesto en años consecutivos con Alberto Rada; los hermanos Suárez Reales han ganado 10 veces en la categoría aficionado 6 veces segundo y tres veces terceros acompañando diferentes acordeoneros y en muchas oportunidades separados, es decir unas veces Lucho como guacharaquero siempre con un conjunto y Jairo con otro conjunto como cajero.

“MAÑOCOS POR COLOMBIA”

Ningún músico en Colombia tiene los record de participaciones que tienen Luís y Jairo Suárez “Los Mañocos”. Han ganado en el país ocupando cualquiera de los tres primeros puestos, unos 500 festivales de acordeón en los 40 años que tienen de estar tocando caja y guacharaca; desde Riohacha pasando por toda la Guajira, el Cesar, los santanderes, Magdalena, Cundinamarca, Atlántico, Bolívar, Antioquia, Tolima y en cualquier rincón de la patria donde se abra una acordeón para concursar, ahí están “Los Mañocos” inscribiéndose para participar.

Luís Suárez Reales (El Mañoco Mayor) se hizo “Rey Vallenato” tocando la guacharaca al lado de Juan David Herrera “El Pollito”, junto a él derrotaron a Alfredo Gutiérrez; con el Sammy Ariza, recorrió la costa y el país
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Luís Suárez Reales “Mañoco 1”
Guacharaquero

Aunque el lo niegue es el jefe de la mañocada: “aquí no hay jefes, cada quien pone lo suyo como artista, pero eso si nos apoyamos el uno al otro, nos corregimos en la forma de tocar, y conceptuamos en grupo sobre como debemos participar y a quien acompañar en un concurso” dice el mas representativo del grupo de los Suárez artistas en distintas modalidades de los instrumentos típicos para interpretar el vallenato.

Cuando ellos escuchan a un acordeonero que está preparándose y buscando acompañamiento en caja o guacharaca, se reúnen y sacan al ejecutante en la familia que mejor se acopla con el líder del conjunto, en muchas oportunidades les ha tocado enfrentarse en duras competencias pues ellos se dividen y en muchas oportunidades hay un Suárez en alguna final de un festival de cualquier ciudad.

EN EL 42º FESTIVAL

Participa Jairo Suárez como cajero de Manuel Vega de Bolívar en la categoría profesional; Vicky Suárez acompaña a Fernando Rangel como guacharaquera en la misma categoría, Luís Suárez Júnior toca la guacharaca a concursante profesional Omar Hernández, mientras que el más veterano se bajó a la categoría aficionado para acompañar a otro Suárez llamado Sergio y quien viene de Boyacá tocando puya, merengues, sones y paseos con ganas de ser “Rey”.




Jairo Suárez Reales “Mañoco 2”
Cajero, acordeonero, guitarrista y conguero

“Peleaba un radio con mi hermano en el patio de la casa para escuchar los cantares del Cesar, un programa de música vallenata en Radio Guatapurí” dice Jairo cuando narra como se hizo músico, hoy toca acordeón y otros instrumentos, pero además es un gran narrador de cuentos e imita la voz y los ademanes a todos los músicos vallenato
Un hijo de Jairo que lleva su mismo nombre concursa por primera vez en la categoría aficionada completando 6 participantes de la misma familia.

Jairo ha sido un cajero destacado, Gano con Juan David Herrera, el año anterior había sido “Rey” de la caja, junto con su hermano ha ganado la mayoría de los concursos en que se ha presentado. Desde joven se perdía su presencia en la casa y la mamá conociéndolo, lo mandaba a buscar donde sonara una caja, una guacharaca o una acordeón, desde ahí recibió el apoyo de su padre y él aprendió a tocar boleros, cumbias, guarachas y vallenato con varios instrumentos.

Nurys Pardo: Ejemplo de mujer de vida útil




Por Rodrigo Rieder Durán

· Nurys Pardo, vendió mercancía, trabajó duro y logró lo imaginable.

· Se casó a los 16, enviuda y luego sola levanta una familia, pasa trabajo, se hace bachiller y ahora abogada es cuando se siente triunfadora y realizada.

· El viernes entrega la presidencia de la Confederación Nacional de Vocales de Control.

Debajo de un árbol de cotoprix se aglomeraban las personas llevando recibos de servicios públicos con múltiples problemas, allí Nurys Pardo y Alberto “Beto” Daza Bracho atendían los reclamos por abusos en el cobro de las facturas expedidas por las empresas de: energía eléctrica, agua, teléfono y gas en la carrera 16 # 29 14 en el barrio Simón Bolívar y sin cobrar honorarios se hicieron muy populares en toda la región.

Allí bajo el frondoso árbol lograron sentar en un taburete de madera al encopetado Superintendente de Servicios Públicos de la época Emilio Sumbatoff, y atender personalmente a muchos usuarios que encontraron soluciones a sus problemas de facturación.

Esta noticia se diseminó por todo el país y fue desde ahí, cuando estos dos personajes se hicieron famosos a causa la efectividad en los reclamos que entonces comenzaron a ser atendidos con diligencia en las oficinas respectivas de Electricaribe, Emdupar, Colombiana de Comunicaciones y Gases del Caribe.

Fue nombrada inicialmente vicepresidenta de la entonces llamada Asociación de Vocales de Control de la Costa Norte de Colombia, la cual se creó tras su iniciativa y luego se transformó en CNVC con cubrimiento nacional, agrupando hasta la fecha unos 2.500 vocales avalados por la Superintendencia Nacional de Servicios Públicos Domiciliarios.

En el año 2006 Nurys recibió una importante propuesta en Santa Marta, ser Presidenta del CNVC, la aclamación fue total, no hubo un solo voto en contra en medio de 200 asistentes.

Hoy ha recibido muchas propuestas para su reelección, pero ella ha declinado a las más de 50 postulaciones de distintos vocales de control de todo el país pues logró graduarse de abogada en la Universidad Popular del Cesar y tiene la mira puesta en otros puntos relacionados con su profesión.

Logros

“Logramos sacar del anonimato la figura del Vocal de Control” dice Nurys cuando se refiere a que todavía hay alcaldes y gobernadores de algunos departamentos que no le dan importancia a esta figura de la sociedad civil contemplada en la Ley 142 de 1994 que reglamenta y enmarca las normas a seguirse entre los usuarios y las empresas prestadoras de servicios públicos.

La realización de dos congresos nacionales de la CNCV con un éxito rotundo en el afincamiento de los conocimientos de los vocales afiliados y avalados por la SSPD, la sitúan entre la más destaca entre los encargados de dirigir los destinos de la Confederación. “muchos medios locales nos han criticado y han dicho que los vocales de control no hacemos nada, ellos desconocen la labor por falta de análisis a nuestra labor” agrega Pardo Conrado cuando se refiere al manejo de recursos en el ente, “acá no hay dineros para manejar, ni sueldos” concluye cuando relaciona los convenios establecidos entre la Contraloría General de la República y la Universidad Sergio Arboleda para realizar capacitación a los vocales a nivel nacional, igual realizó arreglos con la CRA y ANDESCO para entregarles diplomados a estos defensores de los usuarios de los servicios públicos.

Otro logro alcanzado por la CNVC en la presidencia de Pardo Conrado, fue la inclusión de 80 mil millones de pesos en la Ley de presupuesto nacional para que el FOES siga funcionando y así poder favorecer con mucha más fuerza a los usuarios de energía eléctrica de los estratos 1, 2 y 3, a fin de que sigan recibiendo los auxilios en las tarifas y abaratar la facturación en los usuarios de escasos recursos.

Deja para su sucesor, la iniciativa de capacitación para los vocales por parta del SENA, en conocimientos de servicios públicos y la vinculación del Fondo Nacional del Ahorro para subsidios y créditos para viviendas.

“El vocal de control debe pasar de ser un crítico a hacer propuestas” concluye Nurys cuando se refiere a la figura que ella o cualquier consultor representa frente a las comunidades: “no debemos tener intereses particulares, las comunidades son las principal meta del vocal de control” finaliza diciendo.

Quien es

Común y corriente, morena, robusta y sonriente desde niña, de estrato bajo, correteó y jugo en las calles de cualquier barrio de nuestro pueblo costeño, se casó muy joven hace 36 años sin terminar el bachillerato, se dedicó a criar los hijos, trabajó duro al perder a su esposo y sacó adelante una prole que hoy se siente orgullosa de una madre que irrumpe tras abrir ha hachazos las oportunidades que la vida le negó en un principio.

Llegó un momento en el cual sintió como la naturaleza y la vida la golpeaban hasta el punto de quedar sin vivienda, el capital con el cual comerciaba se le agotó y alzó la frente mirando la con reto de mujer fuerte el horizonte hasta lograr graduar a sus hijos antes de que ella recibiera el aliento de un amigo que la animó a terminar el bachillerato.

En la Urbanización Los Milagros templó el acero de su decisión, siendo miembro de la junta de acción comunal le gustó el servicio a la comunidad; fue cuando el profesor Alfredo López Moreu, le dijo: “pendeja termina tu bachillerato”, la matriculó y le pago dos años de estudios en el Colegio Nacional Loperena, inició la carrera hasta hacerse abogada después de terminar sus estudios secundarios en el Liceo Celedón de Santa Marta, combinando el estudio con el trabajo, logró llegar a la Universidad Popular del Cesar y recibir con llanto emocionada después de seis años, el título que hoy llena de orgullo a toda la sociedad vallenata de los estratos donde ella se ha movido toda su vida.

Hoy esta especializándose en la rama administrativa simultáneamente con otra especialidad en servicios públicos; que gran ejemplo para las mujeres de una sociedad femenina que en su mayoría esta pendiente de lo fastuoso, lo banal y lo superfluo. Adelante Nurys.

El loco alcalde


El loco alcalde
Por Rodrigo Rieder Durán
Lo eligieron alcalde porque favorecía la velocidad con que los motociclistas deseaban correr por las calles del musical pueblo donde los turpiales se peleaban para cantar todas las mañanas sobre el mismo empinado cactus, Vallelandia se llama el pueblo donde Oric tomó posesión del cargo entre un grupo de familiares sonrientes que no dudaban de la cordura, su honradez y capacidad para poner en orden el desorden dejado por el viento y las tempestades desatadas por su antecesor.
Había prometido bajar el precio de la energía eléctrica, por ello, al día siguiente ordenó pintar las casas de amarillo intenso y en caso contrario metería a la cárcel a quien no lo hiciera, pues no le iban a hacer caer la promesa de bajar el costo de la energía considerando que con ese color se vería el pueblo iluminado por el resplandor del primario color en las noches oscuras.
Desde esa primera orden comenzó a derrumbarse el prestigio y a cuartear su nombre, igual a las paredes del cementerio de los pobres enclavado cerca del hospital, ubicación útil para los infortunados, pues tras la corta distancia de ese sitio igual se bajaban los costos de los funerales por cuestiones de los breves traslados de los muertos del centro asistencial a la acropolis; igual sucedía con la cárcel situada a pocos pasos de la iglesia y del cementerio; asi se abarataba el costo de morir.
Dos semanas después cuando el plazo se venció y tras agotarse toda la pintura amarilla en los 25 corregimientos de la jurisdicción, comenzaron a embadurnarse todas las acciones del mandatario; dio otra desatinada orden, “está prohibida la vejez en toda Vallelandia”; complementó le decisión con un plazo de tres días para que los viejos se volvieran jóvenes, de lo contrario se harían acreedores a múltiplas sanciones.
Fue entonces cuando los moradores de Vallelandia comenzaron a analizar las arbitrariedades mencionadas, no como tales sino como evidencias de que el burgomaestre se estaba enloqueciendo, ahí muchos de los electores comenzaron a mirarlo compasivamente después de haberlo estado haciendo con indignación e inconformidad.
Entre tanto Oric con una rosa blanca en la mano y sentado en su escritorio entre guardaespaldas bien armados le daba rienda suelta a su locura y continuaba redactando las más inverosímiles resoluciones y decretos donde se contenían suspensiones hasta nuevas ordenes para los matrimonios, funerales y nacimientos, igual limitó el acercamiento de las abejas a las flores y ordenó a las palomas blancas presentarse todas las mañanas en la plaza ante las cornisas del edificio de la alcaldía.
Cuando el gobernador del departamento, quien no se consideraba su buen amigo, se dio cuenta que uno de los mandatarios municipales había perdido el juicio, lo destituyó del cargo con términos ceremoniosos, comedidos y suaves para no acrecentar su demencia.
Pero Oric lo entendió de otra forma; miró la rosa que siempre llevaba en la mano y esta estaba marchita; se trataba de su cetro, sintió que se había apagado el mando y su poder. Entro en llanto convulsivo y al asomarse a la ventana del despacho observó como una viejita desde el sombrío palo de mango frente a la amarilla vivienda le sacaba la lengua.
Ensimismado y alelado estaba cuando lo sacaron del despacho para llevarlo al manicomio, torrentes de aplausos, murgas y parrandas entre acordeones daban muestras de gratitud a su salida del palacio de gobierno; llegó al centro de recuperación y entonces recobró la alegría y la confianza en si mismo; permanecía sentado en una mecedora riéndose, dando ordenes por un celular desde donde gobernaba al pueblo de sus sueños, a sus fantasías y a su locura.
Se sentía preso, se levantaba todas las mañanas tras mirarse el enorme trasero que le había crecido por la falta de actividad, se arreglaba el mechón de pelo blanco en su copete de “pájaro loco” y luego se acomodaba las gafas oscuras que le había regalado un mototaxista cuando era candidato, para que no olvidara su promesa de favorecer al gremio.
A su ventana llegaron llorando las hormigas y millones de golondrinas revolotearon sobre el manicomio y luego fueron hasta las casas de los muertos, sobre el horizonte y en su vuelo formaron letreros donde se podían leer frases que aparecían, desparecían y nuevamente se volvían a formar: “Aquí yace el más bello y más loco de los alcaldes de Vallelandia”, en uno de esos compaginados vuelos el enjambre voló directamente al cementerio, allí durmió esa noche pero en la mañana el pueblo no se dio cuenta cuando se fue ni para donde se partió.