lunes, 18 de octubre de 2021

 

TRANSFIGURADA MI ALMA;  HUMILDAD NO ES CORRONCHERA

Por Rodrigo Rieder

Esa mañana de domingo la escogimos para visitar a Romelías Durán, un primo y destacado médico de la región de los vallenatos, se encontraba pernoctando en esos momentos en el municipio de La Jagua del Pilar a pocos kilómetros de la capital del Cesar donde me encuentro en estos momentos de mi vida.

El sol estaba caliente y la brisa había parado sus ímpetus para darle paso al calor, enfilé el vehículo raudamente hacia el sur de la Guajira y a los pocos minutos apareció el pintoresco poblado de calles pavimentadas, silencioso, tranquilo y con muchas mujeres gruesas en su contextura; cuadré el automotor al frente de la pequeña y bonita iglesia ubicada en la plaza alta, donde se enmarca uno de los cuatro parques del poblado.



Flores de vistosos colores se muestran en las materas fijas revestidas de baldosas que representan ladrillos rojos que se apiñan en cada uno de los rincones de sus pequeños andenes dándole al pueblecito una belleza muy especial; acá nació y vivió mi abuelo Ulises Durán.

Mientras estaba allí comenzó el desfile de feligreses hacia la iglesia, muchos jóvenes, eso me sorprendió; la idea nuestra consignaba una espera para que el primo Romelias y su esposa María Teresa aparecieran en la ceremonia, pero esta vez ellos decidieron quedarse en casa preparando o perfeccionando un almuerzo que estaba destinado a atender a una delegación de amigos y a nosotros (Cecilia y yo).

Sonaron las campanas y muchos recuerdos pasaron por mi cabeza, se trataba del tercer toque: el interior de la ermita muy limpia y bonita, bancas nuevas y gente alegre; el sacerdote Marcos Fidel comenzó la ceremonia con mucha sapiencia y concentración; tocó un tema muy importante relacionado con “La Transfiguración”; hermoso evento que narran los evangelistas Mateo, Marcos y Lucas en la cual el Hijo de Dios se vuelve radiante en gloria divina sobre una montaña.

Lo acompañaban Pedro, Santiago y Juan, quienes observaron y cayeron de bruces cuando vieron a Moisés y Elías dialogar con Jesús. Él los llamó y les dijo: “levántense”, eso me dio una luz sobre cuantas veces Dios nos invita a seguir adelante en nuestros emprendidos: oré en silencio y hable con Él, no sé cuántas cosas me dijo pero la cognición me estaba hablando y decidí seguir siendo el Rodrigo que soy, duermo bien en cualquier parte u hora, eso quiere decir que esa conciencia está tranquila, pensé en el egoísmo y no encontré facetas de esa mala maña en mis actuaciones pues comparto hasta donde puedo lo que tengo y, no me refiero solo al dinero, ni a las posesiones materiales, entrego  mis esfuerzos, el trabajo, mi dedicación, los conocimientos y también materialidades que van desde un plato de comida hasta un mandado o diligencia a una persona humilde, tal como me siento serlo.

Salí de la iglesia y fui a donde Beatriz Durán (Q.e.p.d.), una de mis primas. Allí estaba Romelias soplando un fogón con un caldero repleto de chicharrones; el patio estaba hermoso, sombra regalada por 25 árboles frutales daban un aspecto hermoso al lugar ubicado en un rinconcito del poblado.

Azulejos, toches, tortolitas revoloteaban entre las ramas y se quedaron allí a pesar de las 15 personas que ocupamos el lugar, todo fue sabroso, la comida, el fresco ambiente, los diálogos y el intercambio de pareceres entre familiares me hizo sentir muy bien y, orgulloso de la humildad de todos; sin arrogancias ni recuerdos ingratos o malvividos sentí un nueva transfiguración en mi personalidad y aprendí muchas cosas de los familiares que por raíz me llegan por el lado de mi madre Dilsa Durán.

Volví a revisar mi memoria y me llegó a la mente la palabra “corroncho” (a), la cual confunde a muchas personas que la involucran con la humildad; de ninguna de las dos me apeno cuando me llegan a las actuaciones, no; son valores humanos que posee el ser y que de alguna manera tienen su valor positivo o negativo, pero valor es.

Comenzó a llover a cántaros y nos trasladamos a la casa paterna de los Durán, me llegaron recuerdos de cuantas veces dormí siendo joven allí, miré la plaza “La Tranquilidad” y me sentí jugando cucurubaca en medio del torrencial aguacero, tal como en tiempo atrás correteé por el lugar ahora remodelado y me sentí joven; dejé mojar uno de mis pies y sentí el agua fresca correr por el talón, saqué la mano y las mojé para restregar mi rostro y cuanta delicia me produjo la sensación grata de los regalos de Dios como lo son las lluvias.

Encontré una transfiguración en mí; sí. En no molestarme por cuanto agravio reciba por cosas que realmente no hago en mi cotidianidad, pero que se me recalcan equivocadamente por mi manera abierta de ser;  egoísta jamás seré, esto se confunde en mi tal vez por mi condición ahorrativa; me gusta el arte y conocer de los secretos o cosas de las que regularmente no habla la humanidad pero no soy chismoso, ni pornográfico, grosero u desconsiderado; callo mis dolores y penas para no impregnar a los que me rodean de esas facetas que Dios me presenta para probar mi resistencia y trato de ser una buena persona; hasta ahora nadie me ha dicho que soy lo contrario.


Volví al carro y comencé a viajar con los vidrios abajo, el ambiente fresco y el recién llovido momento me dieron para disfrutar el regreso; sapitos, grillos y ranas brincaban en la mojada carretera y un olor a floresta me llenó los pulmones de esperanzas.

Qué bonito día, hablé con Dios en varios lenguajes y nos entendimos tan bien que me acosté con la tranquilidad de estar sin pecado, pedí perdón a Él en mi silencio dentro del baño antes de acostarme y mi sueño de bebé solo me dejó despertar el lunes a las seis de la mañana a tratar de hacer el bien; el cual mal interpretado o mejor calificado deja en mi corazón la tranquilidad de la buena fe.

Este es un recuerdo llegado a mi mente en un pasado viaje que hice a la Jagua del Pilar. Hoy recibí en “Royce” un grupo familiar de los Durán, raíces de mi mamá Dilsa Duran: Romelïas, Miguel de Armas Perpiñán, Emelina y Miguelón. Me invadió la alegría; ellos habían estado preocupados por mi tras los seis infartos sufridos en el último año.

Romelías, es médico-radiólogo; somos contemporáneos en edad y lo recuerdo desde cuando teníamos unos 11 años de edad intercambiábamos visitas, entre La Jagua y Codazzi; correteábamos y reíamos dentro de la edad juvenil tras mis visitas a su pueblo y él al mío.

Humilde como mi persona; una vez en casa de mi tía Evangelina, sacó agua fresca de una tinaja con el acostumbrado cucharon de dientes filosos que impedían a quienes trataban de beber sin verter el líquido en vasos o totumas puestas en el tinajero; el agua pasó por mí gaznate chorreando por mi pecho tras el desespero de culminar el cometido para ir a jugar.

Fueron los pocos momentos felices de mi vida juvenil, la cual se había devanado entre trabajos como cacharrero, vendedor de aliños que yo mismo empacaba en bolsitas de papel “Lansing” pegadas con almidón y luego establecidas en cartulinas con el nombre del producto; igual me ocupé en labores de vendedor de repuestos, ferretería, pesador de algodón y múltiples labores que nunca me apenó realizar.

Hoy al igual que en esos tiempos pasados no me arruga ser igual de humilde frente a un lavaplatos, ir a la tienda a comprar algo para una persona mayor o menor de edad, barrer, limpiar, pelar elementos para cocinas, coser mi ropa, alcanzar una herramienta a un obrero, regalar un vaso de agua a quien lo pida. No, eso no me hace sentir sirviente, melego, mandadero o cualquier epíteto que se le ponga a los oficios de casa, calle, oficina o demás lugares donde realmente se demuestra la valía humana de cada quien con cosas tan simples, pequeñas e insignificantes que no nos hacen chiquitos, si no grandes en personalidad y humildes de corazón.


Ser humilde no es ser desaseado, pobre o corroncho. El diccionario de americanismo, define al corroncho como una persona tosca en sus modales o falta de trato social en las andanzas cotidianas en las cuales muchas personas desconocen la cultura y formación de cada quien donde se define por parte de los sabios e “inteligentes”, que nadie es más que nadie por ser corroncho o “educado”, No y no; solo somos diferentes.

Corroncho es un pez, o es para algunos una persona escamosa, tardía, torpe, de habla y actuación diferente a los que se creen educados o sabihondos por el solo caso de vivir en la ciudad o por que se crea millonario sin serlo.

Hoy en la vida sigo sin fingir; no es mi fuerte y, aunque los titubeos me hagan parecer distinto a lo que muestro, me llena de orgullo que la mayoría de las personas que, tratado, me muestran cariño real o verdadero, no me siento repelente ni desagradable mostrándome tal como soy.

 

 

 

 

 

domingo, 18 de noviembre de 2018

“PERRAFLACA” ¿AMIGO DONDE ESTÁS?
“PERRAFLACA” ¿AMIGO DONDE ESTÁS?
Por Rodrigo Rieder
Después de haber escrito una croniquilla sobre Guillermo Arrieta “Perraflaca” bajé a almorzar y luego me dedique ha restablecer el cuerpo y la mente con la cotidiana siesta que es más agradable y tranquila cuando se trata de un lunes festivo; al despertar de ella tomé el celular para conocer quienes habían leído el escrito y algunos amigos lectores me dieron a entender que ya Guille había muerto.
Soy tan “pendejo” que me encerré a llorar a mi amigo de siempre en medio de la soledad del baño para que Cecilia no me escuchara. Repasé otros instantes de  la vida de juventud estando paralelamente en Codazzi con “Perraflaca” activo y se me vino la nostalgia revuelta con lágrimas y moco a la nariz que parecía que ese amigo fuese un familiar más cercano de lo que me indicaba el cerebro y que prefería el corazón.
En la taza con las manos puestas sobre la cara, limpié esas que llamo “telarañas del alma” que desaparecen con las lágrimas y volví a abrir el celular y encontré un avisito de agradecimiento que me decía: “Guille enfermó hace varios años, le dio una embolia de la cual le quedaron muchas secuelas, pero aún está vivo”, me volvió el espíritu que sentía lejano del cuerpo.


Roció Esther Bolaños Sandoval, hija de mi amigo acordeonero Héctor Bolaños y Esperanza, me informaba esa brillante noticia que para mí se sentía con alivio, pues había escrito para el amigo vivo y no para el muerto.
PERRAFLACA
Una vez me vendió una moto azul Yamaha, venezolana, con encendido electrónico de las que no habían llegado a Codazzi en esos tiempos en que yo estaba al frente del Estadero Oaxaca, un hermoso establecimiento para esa época de oro del pueblo.
Recuerdo que estaba con su máscara de soldar puesta soldando unas parrillas de hierro para unas trampas y sin alzar la cara tras el ruido del motor, me grito: -que desear Rieder- me acomodé en un sofá sucio que estaba cerca al lugar que hacía de oficina y sin hablar me serví un tinto desde un termo que había en una alacena, ese sonido del motor lo había escuchado tanto en  la niñez que ya me molestaba al oído.
Luego vino con los brazos mojados y sacudiéndolos hasta llegar a un trapo con el cual empezó a secarse;  “-Guille, quiero soldar la base de un compresor que tengo en el estadero, con el cual lleno una botella que me sirve para alimentar el arranque con que prendo un Blacksote-Lister que uso de emergencia en el negocio-“
-Voy en la tarde- respondió.  Salí como si nada y fui al mercado, estaba muy de mañana y ya la algarabía de la gente se sentía en el ambiente pueblerino desfilando hacia el lugar donde se conseguía toda clase de comida cruda: el mercado público.
El fluido eléctrico había escapado de la población desde las tres de la tarde  un rato largo después de mi visita al taller de “Perraflaca” cuando de pronto estando en la cocina sentí el ruido de la motocicleta, era él, traía prendido un pequeño motorcito detrás del vehículo y pasó por el portoncito auxiliar hasta la caseta donde estaba la planta eléctrica. Le mostré lo que había que hacer y para no volver a escuchar el fastidioso ruido me fui a mirar unas goteras en el techo del establecimiento.
Guillermo Arrieta, mi amigo "Perraflaca"
Hoy 18 de noviembre de 2018
Al cabo de una hora, me dijo ya está, prendimos, cargamos de aire el compresor y arrancamos la gran mole productora de energía; se alumbro todo el Estadero Oaxaca. Tomamos cerveza, comimos pescado a la plancha, cantamos rancheras, nos quitamos los zapatos en el patio y pisamos la grama por detrás de unos kioscos que había construido Lupe, la esposa de Napoleón Ávila, dueña del establecimiento.
La había contado que necesitaba un vehículo para ir al mercado todas las mañanas y me contestó: “-te dejo la moto-“; se fue como a la una de la madrugada en un taxi y yo en la mañana siguiente salí en mi moto rumbo al mercado  a las 5AM en medio de un guayabo crudo; pasé de regreso por el taller y le pregunté si lo de la moto iba en serio y me dijo: “-vale siete mil pesos-“  me los pagas cuando puedas.
Otra vez, estábamos en una fiesta y un contemporáneo al cual voy a obviar el nombre,  en medio de un baile donde mi comadre Gloria Ávila, discutía con mi hermano Rodolfo y “Perraflaca” se puso de pie ante mi negativa a pelear a trompadas para defender a Rodolfo y le dijo  al supuesto contendor: “-bueno acá está uno más chiquito  que tu pero que si pelea, lo que es con él es conmigo”-; se hicieron tres pasones de agresión en plena calle cerca a la casa de Esperanza Sandoval y la fiesta siguió.
Hoy acordándome de él, Guille no sé si esté muerto o vivo pero si está vivito y coleando, él es un hombre menudo, bajito, de sonrisa permanente, caminar rápido, fuerte, pelo negro y corazón grande como el de Uribe.
Si fue verdad que murió agradezco a mis paisanos que me lo confirmen, me envíen una gráfica porque tras investigar escribiré sobre él. “Perraflaca” marcó una historia de bonanza en Codazzi, fue un hombre honrado, trabajador, siempre pagó sus deudas, se formó allí con Pedro Royero y su bandada de perras que motivaron el nombre a Guille y a su maestro. Le gustaban las mujeres y siempre en los bailes  o fiestas decía que prefería a las feas porque con ellas estaba seguro de que no se las iban a quitar.
Una vez estábamos en una fiesta con los Borcias, Chipilin Ocampo, Peñaranda y José Elias Acosta; estando en la puerta con la indecisión de entrar o no entrar dijo: “-Muchachos escojan pareja y déjenme a mí la más feíta que yo así me siento cómodo”-.  No bailó en toda la noche pero de ahí salió para su apartamento acompañado.
En el camino de regreso a la vivienda sentí ladrar los perros callejeros, luego cantó un gallo basto anunciando el amanecer, toqué la puerta y salió mi madre bella a recibirme con una sonrisa.

lunes, 30 de junio de 2014

PORROS, FAMILIA, EL SABANAL Y AMISTAD


Hay cosas en la vida que muchas veces desconocemos y nos empeñamos en entregar criterios orales sobre las condiciones y acciones de un evento, formas de actuar, costumbres y demás comportamientos de países, regiones y pueblos que como a los cuales me referiré; tienen unas condiciones que nos hacen amar más la vida..
En esta finalización del mes de junio Cecilia y yo escogimos visitar una hermosa región en el departamento de Córdoba tras la invitación de amigos especiales en El Sabanal, poblado del que adelante haré referencia en sus especialidades y acogimiento.
San Pelayo es un municipio del departamento de Córdoba (Colombia) ubicado entre pintorescos pueblos de una zona donde la limpieza del alma es la principal característica. Allí se celebra el Festival nacional del Porro.  Su población es de 33.875 habitantes. Fue fundado el 6 de mayo de 1772 por Antonio De la Torre y Miranda.
Nuestra familia anfitriona compuesta en su raíz por la matrona Cecilia Porto García y el mejor grupo filial que hoy tenemos: Ofelia, Leonardo, Diana, Margy, Socorro y Leo Junior nos acogió como siempre en el Sabanal, en donde montamos nuestro centro de operaciones para disfrutar y gozar el evento y todos sus derivados de la alegría y la musicalidad que de él se deriva.
San Pelayo es la sede permanente del Festival Nacional del Porro que se celebra anualmente entre el 29 de junio y el 3 de julio desde 1977, desde cuando se conocía como el "Festival del Porro Pelayero", con motivo de festejar los dos siglos de la fundación del municipio; desde entonces se inició como el proclamado himno del festival: el porro María Varilla.
Las bandas de diferentes poblaciones e igual que delegaciones de comparsas. Tamboras y grupos artísticos llegan a San Pelayo a mostrarse, a concursar y a ser admirados por las condiciones artísticas musicales que poseen y exponen ante una numerosa concurrencia de amantes del género musical, que conocen los mínimos detalles de las interpretaciones que se hacen  en el entarimado, los desfiles y las fiestas que se hacen en toda la población que se adormece y goza con el hermoso ritmo musical que se lleva a exposición, acompañado de cumbias, fandangos, mapepalés y vallenato y, como dato curioso, el tercer día del festival las bandas van al cementerio y le brindan homenaje a los músicos desaparecidos.
Como nos fue
Hermoso certamen que llega al alma, para entenderlo hay que meterse en él, saber que es un porro tapao, aprender a diferenciar lo orquestado de lo autóctono, saber diferenciar los solos y destacados musicales de un clarinete, saxofón, redoblante o trompeta y bailar bailar y bailar.
Lo asombroso de los contenidos está en la gente, los lugareños de la región y especialmente las mujeres viven con pasión y cadencia esta música que se mete en las venas del ser y causa fuertes emociones en el interior del alma; hace sudar y hace amar, causa movimientos y crea pasión. Ese fue el Festival del Porro que vivimos  Cecilia y yo dentro de unos amigos que sienten su tierra, aman su folclor y conocen para qué sirve la amistad y el amor entre los humanos.
Las dos incursiones que hicimos, nos dieron la oportunidad de gozar al lado de este grupo de familia excepcional que hoy nos llena de orgullo mantenerla entre nuestro criterio, como los mejores seres que anidan en nuestro corazón; que hermosura de familia, enclavada en una preciosa región y enraizada para siempre en nuestros sentimientos: Dios los bendiga


martes, 4 de mayo de 2010







LAS TUQUECAS DE CUALQUIER SITIO




Por Rodrigo Rieder







Hemidactylus mabovia. En un nombre extranjero y científico sin familiaridad entre nosotros; es el distintivo con el cual se diferencia en los laboratorios a un animalito común de las paredes, rincones y lugares recónditos de nuestras casas.
No hace daño, sobre él se han tejido muchas conjeturas, la mayoría erradas pues las tuquecas son animalitos inofensivos y adaptados a nuestra domesticidad tan profundamente, pero ignoramos cuantas viven con nosotros en nuestras residencias.
Que se enamoran y dejan huellas en nuestra piel. Que muerden a los niños. Que son desaseadas. Mentiras. Las tuquecas son animales limpios y nos regalan beneficios a cada paso.
Aunque no son agradables a nuestra vista; ellas limpian sus territorios de zancudos, cucarachitas, mosquitos, cucarroncitos y demás insectos; esos si desagradables y dañinos.
¿Será el cuerpo transparente y gris de las tuquecas?, lo que ha generado la repulsión en nosotros para tomar un zapato u otro objeto cada vez cuando descubrimos una tuqueca; o el mito de tantas historias consignadas sobre el indefenso animalito.
Ahora cantan; si, un sonido igual a cuando se golpea un vidrio repetidas veces con un elemento solidó y metálico; así es el canto de las tuquecas, porque las de antaño se portaban mudas (nunca las oí). Cantan cuando buscan parejas y marcan territorios, salen en las noches y caminan verticalmente sobre una superficie extremadamente lisa como porcelanas, vidrios o rígidas baquelitas, acomodan sus huevos en las cajillas eléctricas, detrás de los cuadros colgados o en cajas llenas de papeles olvidados; caminan por los mismos lugares cuando hacen sus rondas y sus mayores propiedades están en las ventosas ubicadas debajo de los dedos y la veloz y pegajosa lengua con que atrapa a los insectos.





No tocan nuestra comida, parecen estar concientes de la repulsión causada por su figura frágil y la saltonidad de sus ojos; quizás por ello no les gusta dejarse ver muy a menudo y son fáciles para soltar la cola ante los ataques de los enemigos, en fin son animalitos curiosos sobre los cuales conocemos muy poco y a quienes les consignamos propiedades malignas de las cuales ellas son inocentes y nosotros también...
Las tuquecas residen en todos los lugares del mundo haciendo el bien y recibiendo como pago, la muerte al ser descubiertas. Sería bueno detenernos a pensar y valorizar el servicio que nos prestan; nadie puede narrar una historia real de perjuicios hechos por una tuqueca. Ellas se han metido en nuestras casas a integrar nuestras familias a la fuerza, sin dañarnos y con la mala imagen de los tiempos pasados, pero analicémoslas; ¿son malas las tuquecas? Búsquese mentalmente un mal causado por ellas y no lo encontrará. Lo hizo. Ahora busque beneficios en las alacenas, rincones, escaparates y demás lugares solitarios y poco frecuentados y no encontrará alimañas de esas que afectan realmente nuestra salud.
Son unas vigilantes limpiacasas, unas cantadoras en la modernidad y unas vivientes de las soledades tristes entre olvidos y recuerdos.




Como son de necesarias las tuquecas en las administraciones gubernamentales de toda índole, donde si hay alimañas y elementos vivos escondidos, donde no se ven ni sienten, esos si realmente dañinos a la sociedad; esos si merecedores de ser atrapados y castigados como tratamos de hacerlo con las tuquecas cuando las descubrimos en su cotidiana costumbre de servirnos.


viernes, 29 de mayo de 2009

Chiriguana: Paquetes tecnológicos con sobrecostos




· Organismos de control investigan

Por Rodrigo Rieder Durán

Los funcionarios del Comité de Regalías de los Recursos del Carbón que asistieron a la rendición de cuentas del alcalde de Chiriguaná Ramón Díaz Corzo, investigan los precios reales de los elementos contenidos en las 252 unidades de los llamados “paquetes tecnológicos” y de los 8.273 kits escolares destinados a estudiantes y centros educativos de la municipalidad.

2.199 Mil millones seiscientos quince mil 860 pesos fueron destinados para la adquisición de 272 paquetes que contienen nuevas tecnologías en matemáticas y ciencias de la educación básica y media, que consta de calculadoras algebraicas y graficas, dispositivos de proyección, recolectores de datos sensores y kits de robóticas; lo cual da un costo unitario de 8 millones setecientos veintiocho mil seiscientos treinta y cuatro pesos con cuarenta centavos.

Otros tres mil 278 millones 336 mil pesos fueron destinados para la compra de dotaciones de kits y textos escolares de las cuatro áreas básicas para 8.273 estudiantes de Instituciones y Centros Educativos Oficiales del municipio.

Como se recuerda el alcalde Díaz Corzo fue cuestionado a principios de mes en la revista cambio cuando registró una noticia en la cual se cita una fiesta en Bogotá organizada el pasado 24 de octubre en la vivienda de Claudia Marcela Montealegre, subdirectora de Control y Vigilancia de la DNP, donde él llevó y canceló los servicios de un conjunto vallenato que amenizó la reunión, donde también asistieron otros funcionarios del organismo de control e igual se registró la asistencia de Amparo García y Miguel Caicedo Navas, encargados de investigar el manejo de las regalías destinadas a Chiriguaná.

Lo curioso del acto de rendición de cuentas realizado el pasado sábado 18 de abril, fue que en el recinto de la biblioteca donde se realizó el evento, solo se permitió la entrada de los amigos del alcalde Monchi Díaz, otros habitantes de la población recibieron trabas y requisitos para acceder al lugar que estuvo abarrotado de personas que constantemente aplaudían los informes que el funcionario entregaba a los organismos de control.

Cesar Escobar Slebi, Presidente del CSIR dio a conocer a los medios de comunicación que el ente a su cargo entregará un informa a los organismos de control sobre las cifras y las prioridades de los elementos adquiridos para que se apliquen correctivo si llegasen a existir meritos para formular pliegos de cargos al primer mandatario de loa chiriguaneros.

Igual preocupación mostraron: Evelyn Acosta, Procuradora Provincial y María Clara Quintero de Daza Secretaria Ejecutiva del comité.
Calle principal de Chiriguaná

"Los Mañocos" ganadores de festivales








· Algún instrumento toca cualquiera de ellos
· Han recorrido el país y ganado más de 500 veces

Por Rodrigo Rieder Durán

El llamado “Trío de Oro” compuesto por Máximo Móvil, Sergio Moya Molina y Hernando Marín llevaron al acordeonero Oscar Negrete a Luís y Jairo Suárez como Guacharaquero y cajero a amenizar una fiesta donde Rafael Daza (q.e.p.d.) en Becerril, quien al ver a Lucho y Jairo muy jovencitos les dijo “yo no parrandeo con pelaos, mándenlos pa', atrás”.

El difunto Hernando Marín le contestó a Rafael Daza: “esos pelaos son unos mañocos”. Fue tan emocionante y larga la parranda que al anfitrión lo hospitalizaron dos días después a causa del exceso de licor y el trasnocho, cuando se mejoró todavía estaba la parranda prendida y gritó desde el lecho “llévense a los mañocos de aquí”, en otra parranda dos meses después pasó lo mismo y el mismo anfitrión sufrió el mismo mal y nuevamente al recuperarse gritó desde la hamaca “no quiero ver más a los mañocos”.

“Los Mañocos” son todos los Suárez descendientes de Luís Alberto Suárez Coronado y Victoria Reales Villa, nacido él en Polonuevo Atlántico y ella en Zambrano Bolívar; de quienes nacieron en Valledupar Lucho y Jairo, e inician la rutina musical heredada de su padre quien hacia décimas y de sus tíos maternos que tocaban flauta y clarinete.
Lucho Suárez hizo su primera guacharaca del forro de un termo de tinto en 1968 después de que su padre lo llevara a la plaza Alfonso López y observara desde la casa de Armando Mestre Pavajeau a Alejo Durán ganar el primer Festival, entonces se vino con su hermano y complementó la guacharaca con una caja construida con un tarro de galletas y un cuero o piel de zaino.

Entonces comenzaron a ubicarse en el patio de la casa en el barrio 1º de Mayo y todas las tardes y noches charrasqueaban y tocaban los dos remedos de instrumentos al compás de las canciones vallenatas que escuchaban en Radio Guatapurí y La antigua Voz del Cesar, hoy RCN. Una vecina llegó a quejarse por los continuos ruidos de los aprendices de músicos y hoy se llena de orgullo por haber aguantado con paciencia los escándalos de los entonces “mañoquitos”

PRIMEROS CONCURSOS

Luís Suárez Reales concursó por primera vez en un Festival Vallenato con el acordeonero Héctor Bolaños Jiménez (q.e.p.d.) en 1973 cuando existía la categoría semi-profesional, luego fueron tomándole apego a las competencias y vinieron las avalanchas de participaciones en cuanto Festival Vallenato se diera en Colombia.

En la versión XVI fueron por primera vez premiados en el Festival de la Leyenda Vallenata ”Los Mañocos", ocuparon el primer lugar como aficionados con el acordeonero Carlos Arrieta, luego con el transcurrir de los años ocuparon dos segundos lugares y un tercer puesto en años consecutivos con Alberto Rada; los hermanos Suárez Reales han ganado 10 veces en la categoría aficionado 6 veces segundo y tres veces terceros acompañando diferentes acordeoneros y en muchas oportunidades separados, es decir unas veces Lucho como guacharaquero siempre con un conjunto y Jairo con otro conjunto como cajero.

“MAÑOCOS POR COLOMBIA”

Ningún músico en Colombia tiene los record de participaciones que tienen Luís y Jairo Suárez “Los Mañocos”. Han ganado en el país ocupando cualquiera de los tres primeros puestos, unos 500 festivales de acordeón en los 40 años que tienen de estar tocando caja y guacharaca; desde Riohacha pasando por toda la Guajira, el Cesar, los santanderes, Magdalena, Cundinamarca, Atlántico, Bolívar, Antioquia, Tolima y en cualquier rincón de la patria donde se abra una acordeón para concursar, ahí están “Los Mañocos” inscribiéndose para participar.

Luís Suárez Reales (El Mañoco Mayor) se hizo “Rey Vallenato” tocando la guacharaca al lado de Juan David Herrera “El Pollito”, junto a él derrotaron a Alfredo Gutiérrez; con el Sammy Ariza, recorrió la costa y el país
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Luís Suárez Reales “Mañoco 1”
Guacharaquero

Aunque el lo niegue es el jefe de la mañocada: “aquí no hay jefes, cada quien pone lo suyo como artista, pero eso si nos apoyamos el uno al otro, nos corregimos en la forma de tocar, y conceptuamos en grupo sobre como debemos participar y a quien acompañar en un concurso” dice el mas representativo del grupo de los Suárez artistas en distintas modalidades de los instrumentos típicos para interpretar el vallenato.

Cuando ellos escuchan a un acordeonero que está preparándose y buscando acompañamiento en caja o guacharaca, se reúnen y sacan al ejecutante en la familia que mejor se acopla con el líder del conjunto, en muchas oportunidades les ha tocado enfrentarse en duras competencias pues ellos se dividen y en muchas oportunidades hay un Suárez en alguna final de un festival de cualquier ciudad.

EN EL 42º FESTIVAL

Participa Jairo Suárez como cajero de Manuel Vega de Bolívar en la categoría profesional; Vicky Suárez acompaña a Fernando Rangel como guacharaquera en la misma categoría, Luís Suárez Júnior toca la guacharaca a concursante profesional Omar Hernández, mientras que el más veterano se bajó a la categoría aficionado para acompañar a otro Suárez llamado Sergio y quien viene de Boyacá tocando puya, merengues, sones y paseos con ganas de ser “Rey”.




Jairo Suárez Reales “Mañoco 2”
Cajero, acordeonero, guitarrista y conguero

“Peleaba un radio con mi hermano en el patio de la casa para escuchar los cantares del Cesar, un programa de música vallenata en Radio Guatapurí” dice Jairo cuando narra como se hizo músico, hoy toca acordeón y otros instrumentos, pero además es un gran narrador de cuentos e imita la voz y los ademanes a todos los músicos vallenato
Un hijo de Jairo que lleva su mismo nombre concursa por primera vez en la categoría aficionada completando 6 participantes de la misma familia.

Jairo ha sido un cajero destacado, Gano con Juan David Herrera, el año anterior había sido “Rey” de la caja, junto con su hermano ha ganado la mayoría de los concursos en que se ha presentado. Desde joven se perdía su presencia en la casa y la mamá conociéndolo, lo mandaba a buscar donde sonara una caja, una guacharaca o una acordeón, desde ahí recibió el apoyo de su padre y él aprendió a tocar boleros, cumbias, guarachas y vallenato con varios instrumentos.

Nurys Pardo: Ejemplo de mujer de vida útil




Por Rodrigo Rieder Durán

· Nurys Pardo, vendió mercancía, trabajó duro y logró lo imaginable.

· Se casó a los 16, enviuda y luego sola levanta una familia, pasa trabajo, se hace bachiller y ahora abogada es cuando se siente triunfadora y realizada.

· El viernes entrega la presidencia de la Confederación Nacional de Vocales de Control.

Debajo de un árbol de cotoprix se aglomeraban las personas llevando recibos de servicios públicos con múltiples problemas, allí Nurys Pardo y Alberto “Beto” Daza Bracho atendían los reclamos por abusos en el cobro de las facturas expedidas por las empresas de: energía eléctrica, agua, teléfono y gas en la carrera 16 # 29 14 en el barrio Simón Bolívar y sin cobrar honorarios se hicieron muy populares en toda la región.

Allí bajo el frondoso árbol lograron sentar en un taburete de madera al encopetado Superintendente de Servicios Públicos de la época Emilio Sumbatoff, y atender personalmente a muchos usuarios que encontraron soluciones a sus problemas de facturación.

Esta noticia se diseminó por todo el país y fue desde ahí, cuando estos dos personajes se hicieron famosos a causa la efectividad en los reclamos que entonces comenzaron a ser atendidos con diligencia en las oficinas respectivas de Electricaribe, Emdupar, Colombiana de Comunicaciones y Gases del Caribe.

Fue nombrada inicialmente vicepresidenta de la entonces llamada Asociación de Vocales de Control de la Costa Norte de Colombia, la cual se creó tras su iniciativa y luego se transformó en CNVC con cubrimiento nacional, agrupando hasta la fecha unos 2.500 vocales avalados por la Superintendencia Nacional de Servicios Públicos Domiciliarios.

En el año 2006 Nurys recibió una importante propuesta en Santa Marta, ser Presidenta del CNVC, la aclamación fue total, no hubo un solo voto en contra en medio de 200 asistentes.

Hoy ha recibido muchas propuestas para su reelección, pero ella ha declinado a las más de 50 postulaciones de distintos vocales de control de todo el país pues logró graduarse de abogada en la Universidad Popular del Cesar y tiene la mira puesta en otros puntos relacionados con su profesión.

Logros

“Logramos sacar del anonimato la figura del Vocal de Control” dice Nurys cuando se refiere a que todavía hay alcaldes y gobernadores de algunos departamentos que no le dan importancia a esta figura de la sociedad civil contemplada en la Ley 142 de 1994 que reglamenta y enmarca las normas a seguirse entre los usuarios y las empresas prestadoras de servicios públicos.

La realización de dos congresos nacionales de la CNCV con un éxito rotundo en el afincamiento de los conocimientos de los vocales afiliados y avalados por la SSPD, la sitúan entre la más destaca entre los encargados de dirigir los destinos de la Confederación. “muchos medios locales nos han criticado y han dicho que los vocales de control no hacemos nada, ellos desconocen la labor por falta de análisis a nuestra labor” agrega Pardo Conrado cuando se refiere al manejo de recursos en el ente, “acá no hay dineros para manejar, ni sueldos” concluye cuando relaciona los convenios establecidos entre la Contraloría General de la República y la Universidad Sergio Arboleda para realizar capacitación a los vocales a nivel nacional, igual realizó arreglos con la CRA y ANDESCO para entregarles diplomados a estos defensores de los usuarios de los servicios públicos.

Otro logro alcanzado por la CNVC en la presidencia de Pardo Conrado, fue la inclusión de 80 mil millones de pesos en la Ley de presupuesto nacional para que el FOES siga funcionando y así poder favorecer con mucha más fuerza a los usuarios de energía eléctrica de los estratos 1, 2 y 3, a fin de que sigan recibiendo los auxilios en las tarifas y abaratar la facturación en los usuarios de escasos recursos.

Deja para su sucesor, la iniciativa de capacitación para los vocales por parta del SENA, en conocimientos de servicios públicos y la vinculación del Fondo Nacional del Ahorro para subsidios y créditos para viviendas.

“El vocal de control debe pasar de ser un crítico a hacer propuestas” concluye Nurys cuando se refiere a la figura que ella o cualquier consultor representa frente a las comunidades: “no debemos tener intereses particulares, las comunidades son las principal meta del vocal de control” finaliza diciendo.

Quien es

Común y corriente, morena, robusta y sonriente desde niña, de estrato bajo, correteó y jugo en las calles de cualquier barrio de nuestro pueblo costeño, se casó muy joven hace 36 años sin terminar el bachillerato, se dedicó a criar los hijos, trabajó duro al perder a su esposo y sacó adelante una prole que hoy se siente orgullosa de una madre que irrumpe tras abrir ha hachazos las oportunidades que la vida le negó en un principio.

Llegó un momento en el cual sintió como la naturaleza y la vida la golpeaban hasta el punto de quedar sin vivienda, el capital con el cual comerciaba se le agotó y alzó la frente mirando la con reto de mujer fuerte el horizonte hasta lograr graduar a sus hijos antes de que ella recibiera el aliento de un amigo que la animó a terminar el bachillerato.

En la Urbanización Los Milagros templó el acero de su decisión, siendo miembro de la junta de acción comunal le gustó el servicio a la comunidad; fue cuando el profesor Alfredo López Moreu, le dijo: “pendeja termina tu bachillerato”, la matriculó y le pago dos años de estudios en el Colegio Nacional Loperena, inició la carrera hasta hacerse abogada después de terminar sus estudios secundarios en el Liceo Celedón de Santa Marta, combinando el estudio con el trabajo, logró llegar a la Universidad Popular del Cesar y recibir con llanto emocionada después de seis años, el título que hoy llena de orgullo a toda la sociedad vallenata de los estratos donde ella se ha movido toda su vida.

Hoy esta especializándose en la rama administrativa simultáneamente con otra especialidad en servicios públicos; que gran ejemplo para las mujeres de una sociedad femenina que en su mayoría esta pendiente de lo fastuoso, lo banal y lo superfluo. Adelante Nurys.